Lá Fhéile Bríde 

Santa Brígida de Irlanda, también conocida como Brígida de Kildare, fue una destacada figura del cristianismo en la Irlanda del siglo V. Nacida en una familia noble, Brígida dedicó su vida a la caridad y al servicio a los menos afortunados. Fundó el primer monasterio mixto en Kildare, donde hombres y mujeres vivían juntos en comunidad, destacando su visión inclusiva y su compromiso con la igualdad de género en un tiempo en que tales ideas eran menos comunes. Se le atribuyen numerosos milagros y su legado perdura a través de la orden religiosa que lleva su nombre. La festividad de Santa Brígida, celebrada el 1 de febrero, honra su memoria y destaca su impacto duradero en la espiritualidad irlandesa. 

La Cruz de Santa Brígida es un símbolo cristiano que se asocia estrechamente con Santa Brígida de Irlanda. Esta cruz celta se caracteriza por sus brazos extendidos y un círculo en el centro, representando la unión de lo divino y lo terrenal. Se cree que Santa Brígida diseñó esta cruz mientras enseñaba a los paganos sobre el cristianismo, utilizando el círculo para simbolizar el sol, un elemento importante en las creencias paganas. La Cruz de Santa Brígida se ha convertido en un emblema icónico de la tradición cristiana en Irlanda y ha perdurado a lo largo de los siglos como un símbolo de fe, unidad y la rica herencia espiritual de la santa irlandesa. Su diseño único y su profundo significado espiritual la convierten en un elemento distintivo en la iconografía cristiana celta.